Me siento totalmente rara, después de tanto he vuelto a escribir a plasmar toda esa bola de pensamientos en este mi estimado blog. Sucede que muchas veces tengo tantas ganas de compartir lo que vivo día a día, lo que aprendí, lo que me molesta, lo que odio, lo que me causa pavor, lo que me alegra, lo que me apasiona, lo que me inspira, como lo afrontó lo que me toca pero otras veces soy egoísta, muy egoísta, ¿Por que? Porque no quiero compartirlo, porque quiero guardarlo como mío, y la verdad es que no me siento culpable por guardarme lo que es mio.
Hay cosas que necesitas tener en secreto, alguna fecha, un lugar que me guste estar, tal vez por la vista, porque te recuerde a algo (para que nadie me encuentre), un amor al que me muestre tan indiferente pero por dentro me derrito, no se tantas cosas que mantener en secreto entre vos y lo más profundo de tu ser, ¿Acaso no es más interesante lo misterioso? ¿Más atrayente lo que no se sabe? Habrá por lo menos un secreto que se guarde y muera con vos porque te pertenece, porque es tu esencia o simplemente por egoísmo.